La chispa
La propuesta parte de una pregunta sencilla:
¿Puede ocurrir una historia interesante en nuestra propia casa?
Estamos acostumbrados a pensar que para crear una historia necesitamos grandes aventuras, lugares fantásticos o personajes extraordinarios. Sin embargo, también podemos encontrar historias en una habitación, en la cocina, en un juguete, en una conversación o en un pequeño acontecimiento cotidiano.
El reto consiste en mirar lo cotidiano con ojos de escritor.
¿Qué trabajamos?
Esta actividad permite desarrollar:
- La imaginación y la creatividad.
- La expresión escrita.
- La creación de personajes y situaciones.
- La estructura narrativa.
- La observación del entorno cercano.
- La capacidad de transformar experiencias cotidianas en ficción.
- La expresión oral.
- La revisión y mejora de los propios textos.
Pero, sobre todo, ayuda al alumnado a descubrir que cualquier situación puede convertirse en una historia si aprendemos a mirarla desde otro punto de vista.
¿Cómo lo hacemos?
1. Buscamos historias en lo cotidiano
Comenzamos observando nuestro entorno.
¿Qué cosas ocurren habitualmente en casa?
¿Qué objetos utilizamos todos los días?
¿Qué situaciones aparentemente normales podrían esconder una historia?
Podemos hacer una lluvia de ideas y recoger situaciones, objetos, lugares o personajes que puedan servirnos como punto de partida.
2. Le damos la vuelta a la realidad
Ahora llega el momento de imaginar.
Podemos plantear preguntas como:
¿Qué pasaría si un objeto pudiera hablar?
¿Y si durante la noche los objetos de nuestra casa cobraran vida?
¿Qué secreto podría esconder una habitación?
¿Qué ocurriría si alguien encontrara algo inesperado debajo de la cama?
La clave es transformar una situación cotidiana en algo extraordinario.
3. Creamos nuestra historia
Cada alumno o equipo desarrolla su propuesta.
Podemos utilizar una estructura sencilla:
PERSONAJES → LUGAR → SITUACIÓN INICIAL → PROBLEMA → AVENTURA → DESENLACE
No buscamos únicamente que escriban mucho. Buscamos que aprendan a tomar decisiones creativas: quién protagoniza la historia, qué ocurre, qué problema aparece y cómo se resuelve.
4. Revisamos y mejoramos
Una vez escrita la primera versión, volvemos sobre ella.
¿Se entiende lo que queremos contar?
¿Tiene un comienzo atractivo?
¿Ocurre algo interesante?
¿El final sorprende?
¿Podemos mejorar alguna parte?
La revisión forma parte del proceso creativo. Escribir también significa reescribir.
5. Contamos nuestra historia
El proceso puede terminar con una lectura o representación ante los compañeros.
En la experiencia original, las historias creadas por el alumnado se presentaron también mediante vídeos, una posibilidad especialmente interesante para trabajar la expresión oral y convertir los relatos en pequeñas producciones audiovisuales.







Una actividad con muchas posibilidades
La propuesta puede adaptarse fácilmente:
- Escribir una historia protagonizada por un objeto de casa.
- Contar una aventura que suceda durante una noche.
- Inventar qué hacen los objetos cuando nadie los está mirando.
- Escribir una historia a partir de una fotografía de nuestra casa.
- Crear un cuento colectivo.
- Convertir la historia en un pequeño vídeo.
- Representarla teatralmente.
- Crear un audiocuento.
- Hacer un cómic a partir del relato.
- Escribir una segunda versión cambiando el punto de vista del narrador.
También podemos plantear un pequeño reto:
Escribe una historia extraordinaria que ocurra en el lugar más cotidiano que puedas imaginar.
Para llevarte de la mochila
No hace falta buscar siempre ideas extraordinarias para trabajar la creatividad.
A veces basta con mirar de otra manera aquello que tenemos delante todos los días.
Una casa puede ser un escenario.
Un objeto puede convertirse en personaje.
Una situación cotidiana puede transformarse en una aventura.
«Porque la creatividad no siempre consiste en inventar mundos nuevos. A veces consiste en descubrir historias en el mundo que ya tenemos.»
Recursos
Para llevar esta propuesta al aula, puedes descargar estos tres materiales. Están pensados para acompañar al alumnado desde el descubrimiento de historias escondidas en situaciones cotidianas hasta la planificación, escritura y revisión de un relato propio y la reflexión sobre su proceso creativo.
Ficha de teoría — «Historias de andar por casa»
Una ficha visual para descubrir cómo un lugar, un objeto o una situación cotidiana pueden convertirse en el punto de partida de una historia y conocer paso a paso su proceso de creación.
Ficha de escritura — «Creo una historia extraordinaria»
Una propuesta para observar el entorno cercano, encontrar una idea, crear personajes, planificar la narración, escribir un primer borrador y revisar el texto antes de compartirlo.
Autoevaluación — «¿Cómo he creado mi historia?»
Una ficha para que el alumnado valore la originalidad, estructura y coherencia de su relato, reflexione sobre las mejoras realizadas y se plantee nuevos retos como escritor o escritora.
