La chispa
La actividad comenzó acercándonos a diferentes mujeres que, en ámbitos y momentos históricos muy distintos, consiguieron romper barreras, superar dificultades o realizar aportaciones relevantes.
Para descubrirlas utilizamos como punto de partida el libro Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes.
El alumnado trabajó por equipos. Cada grupo investigó la biografía de una de estas mujeres y seleccionó aquellos acontecimientos y datos que consideraba especialmente interesantes.
Pero la propuesta no terminaba con la investigación.
Llegaba entonces el reto creativo:
Si pudieras entrevistarla, ¿qué le preguntarías? ¿Qué crees que respondería teniendo en cuenta lo que sabes sobre su vida?
La biografía dejaba así de ser un texto que simplemente había que leer y recordar para convertirse en la materia prima con la que crear una conversación que nunca ocurrió, pero que debía ser coherente con la historia real de su protagonista.
¿Qué trabajamos?
Esta actividad permite desarrollar especialmente:
- Comprensión lectora.
- Búsqueda y selección de información.
- Identificación de información relevante en una biografía.
- Formulación de preguntas.
- Escritura de respuestas coherentes.
- Características y estructura de la entrevista.
- Expresión escrita.
- Creatividad lingüística.
- Trabajo cooperativo.
- Conocimiento de mujeres referentes.
- Empatía y capacidad para adoptar otros puntos de vista.
Y desarrolla una habilidad especialmente interesante: transformar información.
El alumnado no copia simplemente aquello que ha leído. Tiene que comprenderlo suficientemente bien como para convertir un dato biográfico en una pregunta y después imaginar cómo podría responder la propia protagonista.
¿Cómo lo hacemos?
1. Descubrimos a nuestras protagonistas
Presentamos diferentes mujeres referentes y conocemos brevemente quiénes fueron.
Podemos utilizar libros, biografías, vídeos, páginas web o pequeños textos informativos. En nuestra experiencia utilizamos como punto de partida Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes.
Cada equipo elige o recibe una protagonista.
2. Investigamos su vida
Los equipos leen su biografía y buscan la información fundamental:
¿Quién fue?
¿Cuándo y dónde vivió?
¿Qué consiguió?
¿Qué dificultades encontró?
¿Qué acontecimientos marcaron su vida?
¿Por qué seguimos hablando de ella?
No necesitamos recopilar todos los datos.
Tenemos que seleccionar aquellos que nos permitan comprender a la persona que vamos a entrevistar.
3. Nos convertimos en periodistas
Ahora cambiamos nuestra mirada.
Ya conocemos bastante sobre nuestra protagonista, pero…
¿Qué nos gustaría preguntarle si estuviera delante de nosotros?
Cada equipo prepara sus preguntas procurando evitar aquellas que puedan contestarse simplemente con un sí o un no.
Una buena pregunta debe permitir que nuestra entrevistada cuente algo interesante sobre su vida.
4. Nos ponemos en su lugar
Aquí aparece la parte más creativa.
Tenemos que responder a las preguntas como si fuéramos la mujer entrevistada.
Pero no podemos inventar cualquier cosa.
Las respuestas deben construirse a partir de la información que hemos encontrado en su biografía.
En una de las producciones, por ejemplo, el equipo que trabajó sobre Ada Lovelace convirtió la información sobre su relación con Charles Babbage y su interés por las máquinas en preguntas formuladas directamente a la protagonista.
En otra, el alumnado preguntó a Grace O’Malley por su vida como pirata, sus hijos o su relación con la reina Isabel I.
Es justamente ahí donde investigación y creatividad se encuentran.
5. Diseñamos nuestra entrevista
Una vez redactadas preguntas y respuestas, preparamos la presentación final.
Podemos incluir:
Título de la entrevista
Nombre de la protagonista
Retrato o ilustración
Preguntas del periodista
Respuestas de la entrevistada

Lo que ocurrió en nuestra aula
La propuesta dio lugar a entrevistas muy diferentes porque también lo eran las mujeres investigadas.
Encontramos a Artemisia Gentileschi, pintora; Ada Lovelace, vinculada a los orígenes de la programación; Grace O’Malley, navegante irlandesa; Anna al Habib, relacionada en el trabajo del alumnado con la medicina y el deporte; y Ashley Fiolek, piloto de motocross.
Esto hizo que cada equipo tuviera que enfrentarse a preguntas completamente diferentes.
El resultado fue especialmente interesante porque el alumnado tuvo que realizar un recorrido que iba mucho más allá de completar una ficha:
LEER → COMPRENDER → SELECCIONAR → PREGUNTAR → IMAGINAR → ESCRIBIR
Una actividad con muchas posibilidades
La propuesta puede adaptarse fácilmente a diferentes edades y contenidos.
Podemos entrevistar a científicas, escritoras, artistas, exploradoras, deportistas, personajes históricos locales o mujeres relacionadas con aquello que estemos trabajando en clase.
También podemos ir un paso más allá y convertir las entrevistas escritas en:
- Un programa de radio.
- Un pódcast.
- Una entrevista grabada en vídeo.
- Una dramatización por parejas.
- Un informativo histórico.
- Una exposición de mujeres referentes.
- Un museo viviente en el que cada alumno interprete a una protagonista.
Y actualmente podemos incorporar una posibilidad especialmente interesante: utilizar IA conversacional una vez terminada la investigación para contrastar las preguntas creadas por el alumnado o simular una conversación con el personaje, dejando siempre claro qué información procede de las fuentes históricas y qué elementos son una recreación.
Para llevarte de la mochila
Investigar una biografía puede servir para conocer fechas, lugares y acontecimientos.
Pero también podemos hacer algo más con toda esa información. Podemos transformarla.
Cuando el alumnado tiene que decidir qué preguntaría y ponerse después en el lugar de otra persona para construir sus respuestas, necesita comprender realmente aquello que ha leído.
La historia deja entonces de ser únicamente algo que ocurrió en el pasado.
Durante unos minutos podemos sentarnos frente a sus protagonistas, encender nuestro micrófono imaginario y preguntar:
Si pudieras contarnos tu historia… ¿por dónde empezarías?
